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Mi hijo le pide por favor a la doctora que no quiere perder el ojo”, expresó, describiendo la desesperación de Joaquín, quien recibió múltiples impactos de balas de goma, siendo el último disparo el que le impactó de lleno en el rostro y le provocó severas lesiones.

Moreno detalló que su hijo llegó al hospital Padilla inconsciente y con varios daños: compromiso ocular grave, heridas en el rostro y hasta los dientes “flojos” a causa del impacto. “Tenemos miedo de que pierda su visión, y hasta los dientes le quedaron flojos por culpa del balazo”, afirmó.

La madre denunció dificultades en la atención: “Al día siguiente la doctora Chávez no quiso recibirnos. Allí podrían operarlo gratuitamente; la operación cuesta un millón y medio de pesos de manera privada. Le supliqué que nos deje pasar y no nos lo permitieron”.

Joaquín ya no se encuentra internado, pero la familia debe viajar diariamente para los controles, situación que se vuelve insostenible económicamente. “No nos alcanza para solventar los gastos y mi hijo tiene mucho dolor porque le cosieron el ojo”, dijo.

Finalmente, Moreno pidió colaboración a la comunidad para poder afrontar los costos médicos y de traslado. Informó que se está realizando una rifa solidaria y compartió un alias para quienes deseen ayudar: CELESFFIGE.NX.

Asimismo, agradeció al vicepresidente de Concepción Fútbol Club, Rubén Zurita, quien se acercó y aportó $50.000 para colaborar con los gastos de la familia. 

La situación continúa generando preocupación en el sur tucumano, tanto por el estado del joven como por los cuestionamientos al operativo policial desplegado en la final disputada entre Concepción Fútbol Club y Tucumán Central.

Autor: admin