imputaron por “injuria racial” a la abogada argentina retenida en brasil
La Policía Civil de Río de Janeiro acusó a Agostina Páez por gestos racistas en un bar de Ipanema. La defensa presentó un video que muestra provocaciones previas de empleados del local, lo que podría modificar el rumbo judicial.
La causa que mantiene retenida en Brasil a la abogada argentina Agostina Páez dio un giro en las últimas horas. La Policía Civil de Río de Janeiro anunció la imputación por “injuria racial” contra la joven de 29 años, tras un episodio ocurrido el 14 de enero en un bar de Ipanema. Según el comunicado oficial, las ofensas racistas fueron dirigidas a un trabajador brasileño, y el caso ya fue remitido al Ministerio Público. Además, una amiga de Páez fue acusada de falso testimonio.
El mensaje difundido por la fuerza fue contundente: “El crimen no quedó impune y en Río de Janeiro el racismo no es una broma”. La investigación se cerró con la instalación de una tobillera electrónica a la imputada, medida cautelar que le impide abandonar el país sin un plazo definido, situación que la defensa considera arbitraria.
Sin embargo, la estrategia legal encabezada por el abogado Sebastián Robles incorporó un elemento clave: un video de las cámaras de seguridad del establecimiento que muestra a un empleado realizando gestos obscenos y provocaciones hacia Páez y sus amigas. Según la defensa, esta evidencia refuerza la teoría de que el conflicto fue bilateral y no una acción espontánea de la turista. “Esto no borra el hecho, pero cambia el encuadre y demuestra una provocación previa”, subrayó Robles.
El origen de la disputa habría sido un desacuerdo en la cuenta. Páez y sus acompañantes abonaron lo consumido, pero fueron interceptadas por cinco empleados que exigían un pago adicional. Ante la negativa, se generó un intercambio de insultos y gestos. Una amiga terminó pagando para poder retirarse, mientras las cámaras registraban cómo los trabajadores impedían la salida del grupo. En ese contexto, Páez respondió con el gesto que derivó en la denuncia.
La defensa busca ahora que la abogada pueda regresar a la Argentina y continuar el proceso de manera virtual. “Queremos que se le realicen las formalidades pertinentes, se dé la primera audiencia y luego se levante la medida para que pueda volver con su familia. Si el juez considera que debe estar presencial, se lo hará”, explicó Robles.
Mientras tanto, Páez atraviesa un momento de angustia y preocupación. “Está afectada, lo único que quiere es cumplir con todas las medidas y que esta cuestión avance lo más rápido posible para regresar”, señaló su abogado. La causa, marcada por la tensión entre las acusaciones de racismo y las pruebas de provocación, se perfila como un caso testigo en la aplicación de la legislación brasileña sobre injuria racial.
mherrera
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